La zona más célebre para el esquí de travesía en Kirguistán es la que rodea a la población de Jyrgalan. Situado a 2250 metros de altitud, este tradicional pueblo ganadero está perfectamente ubicado entre montañas cuyas cumbres alcanzan entre los 3000 y los 4000 metros, de las que muchas son perfectas para descensos con esquís de todos los niveles. Su perfecta ubicación en el corazón de la Cordillera de Tian Shan y la altitud de la población garantizan nieve en cantidad y calidad durante toda la temporada de esquí.
Según llegamos a Jyrgalan por la única carretera de acceso que tiene vemos de frente (sureste) nuestro destino de hoy, una montaña de 3050 metros, de subida bastante franca y bajada sin desperdicio que en la poca información que aún existe sobre la zona se denomina como Jyrgalan I.
Sin entrar en el centro del pueblo, dejamos el coche nada más llegar en las proximidades del Jyrgalan Yurt Lodge y emprendemos la subida en dirección este. Nuestro objetivo no tiene pérdida ya que es perfectamente visible desde la salida, dos lomas redondeadas cuyas laderas son claramente idóneas para hacer buenos descensos. Tras dejar atrás las últimas edificaciones giramos a la izquierda (norte) para alcanzar la cuerda, una suave loma al principio hasta que se inclina al llegar a la base de la primera de nuestras cimas obligándonos a hacer cómodas zetas para salvar el desnivel hasta llegar a la parte superior, desde donde ya podemos ver lo que queda de subida hasta la segunda cima, ciento cincuenta metros de desnivel algo menos inclinado y también cómodos para salvar haciendo zetas prolongadas. Desde la parte superior de la segunda cima queda un foqueo casi llano hasta la cota 3060 metros, donde habitualmente se inicia el descenso, no sin antes brindarnos una buena sesión de fotos. El sitio lo merece.
La línea de bajada podemos trazarla prácticamente por donde queramos hacia la vertiente sur, en función sobre todo del riesgo de aludes y el estado de la nieve. Lo normal es que disfrutemos de un descenso de ensueño en el que normalmente la calidad de la nieve es extraordinaria, la inclinación no es excesiva y las vistas son estupendas. La idea en todo caso es descender con tendencia hacia el oeste hasta alcanzar el cauce de un arroyo que nos lleva de vuelta a Jyrgalan.
Datos prácticos:
Acceso: desde Karakol, la carretera 363 nos lleva hacia Jyrgalan. Se tarda aproximadamente una hora y media en hacer los 63 kilómetros de distancia que separan ambas poblaciones. Los últimos 20 kilómetros no están asfaltados, aunque en pocos años esto podría cambiar ya que se están acometiendo obras importantes para construir una estación de esquí alpino que pretende ser la más grande en esta zona del mundo.
Dificultad: se trata de un recorrido sencillo en el que desde el inicio se ve perfectamente el final con lo que es fácil seguirlo. La bajada es muy franca, con la pendiente perfecta para disfrutar de los giros, amplia y sin obstáculos. Sólo en la parte baja se complica un poco al estrecharse el espacio para transitar por el arroyo que nos lleva de vuelta al punto de salida. Eso sí, todo el terreno es propenso a los aludes con lo que hay que saber renunciar si fuera necesario.
Desnivel: 800 metros positivos de subida.
Horarios: Tres horas son suficientes para hacer la subida y la bajada. Si vamos fuertes y con tiempo, seguro que querremos repetir alguna pendiente.
Material: además de esquís y bastones es imprescindible llevar arva, pala y sonda.
Actividad realizada el 22 de marzo de 2026 por Ignacio Fermín, Edesio Vidal, Francisco Briones, Ángel Santamaría, Juan Carlos Fernández, Raúl Montes, Manuel López y Pablo Parrón.






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