ESPOLÓN MANOLÍN – PICO DE LA MIEL – LA CABRERA

Si podemos hablar de una vía clásica por excelencia en la Comunidad de Madrid, el Espolón Manolín del Pico de la Miel, en la Sierra de La Cabrera, tendría muchas opciones para llevarse el primer puesto. La vía fue abierta en 1979 y en la actualidad será muy extraño el día en que no encontremos ninguna cordada en cualquiera de sus largos.


Es sábado 12 de enero de 2008. Después de una semana muy lluviosa y con temperaturas bastante bajas vamos a intentar el espolón a pesar de que tenemos todas las papeletas para encontrar la pared muy mojada y tener que volvernos a casa sin poder escalar. Vamos Fernando Blas y Pablo Parrón. También nos acompaña mi padre, José Joaquín Parrón, aunque él subirá andando al Pico de la Miel para luego destrepar con nosotros por el Callejón Soyermo (en el lado este del pico). Es el segundo invierno seguido en el que por estas fechas no hay prácticamente nieve en la sierra madrileña, lo que impide hacer travesía, corredores, o cualquiera de las múltiples actividades de montaña más propias de esta época del año.

Cuando llegamos a la pared vemos que, como era de esperar, la cosa está muy fea porque chorrea agua por todas partes. De todas formas, dado que estamos prácticamente solos en La Cabrera, circunstancia muy poco habitual, sobre todo en una vía tan repetida, y que conocemos el trazado de la vía, pues yo ya la he hecho varias veces años atrás, decidimos intentarlo. Pese al fresco, el sol se deja ver entre las nubes y probablemente ayude a secar la roca. En cualquier caso, entramos en el espolón por el primer largo de la vía Salamandra (6a) aprovechando que está chapada y que preferimos caernos de un hermoso parabolt antes que del mejor de nuestros friends, por bien colocado que esté. 

El primer largo de la Salamandra cuenta con tres parabolts que nos llevan a una zona más sencilla desde la que ya se alcanza un murito fácil protegido con otro parabolt, que ya es propiamente el recorrido del Espolón Manolín. Tras este murito se continua por una amplia fisura adornada con un lomo de bloques hasta la primera reunión. Todas las reuniones de la vía están perfectamente equipadas. Ni que decir tiene que, con la chorrera de agua que cae, nos agarramos sin pudor a todas y cada una de las chapas por las que pasamos. La dificultad es 6a por la entrada que tomamos pero la vía original no excede del IV+ en este primer largo.

El lomito por el que progresamos en la parte final del primer largo

A partir de aquí la vía está ya casi seca. El segundo largo (IV) sigue por una fisura evidente que se protege bien con friends medianos y nos lleva a una plataforma.

Vista del segundo largo

El tercer largo (V) sale de la reunión hacia la izquierda en varios pasos delicados hasta alcanzar una chapa. Desde este punto se aproxima a una fisura que se da en bavaresa, al principio con buen canto para agarrar las manos. Se protege bien con friends pequeños hasta que la fisura se ciega y tenemos que abandonarla para seguir, por el terreno más evidente, hasta la base del gran muro vertical característico de la vía.

El tercer largo se dirige a la base del muro carácterístico del espolón

El cuarto largo (V+) es un potente muro vertical por el que no hay que dejarse asustar. Tiene varias chapas para protegerse y además admite la colocación sin problemas de friends y fisureros. Existen diversas variantes pero ninguna excede del V+ encontrándose en general buenos agarres para pies y manos. Personalmente siempre me cuesta bastante la salida del largo pero una vez subidos en el muro la única pena es que tan sólo tenga 30 metros. Al final del muro se encuentra instalada la reunión.

La verticalidad del cuarto largo hace que la visión
de lo que ya llevamos escalado parezca una simple "pendiente"

El quinto largo (IV+) empieza por terreno fácil hasta llegar a una fisura vertical que se protege bien con friends medianos-grandes y nos lleva a una gran plataforma desde la que podemos escaquearnos, si ya hemos tenido bastante, por bloques hacia la derecha.

Lo suyo es afrontar con ánimo el último largo (V+, con un paso raro de 6a que se puede acerar perfectamente tirando del friend o fisurero que utilicemos para protegerlo), que sigue recto hasta un cable preparado en un bloque que pone el punto y final a la que probablemente sea la vía más larga de la Comunidad de Madrid.

Los últimos metros del Espolón Manolín

El descenso puede hacerse por cualquiera de los dos lados del Pico de la Miel. Por la vertiente oeste encontraremos un marcado camino que en unos quince minutos nos deja al pie de la pared. No obstante, en esta ocasión, es preferible bajar por la vertiente este, ya que, aunque tendremos que hacer un pequeño destrepe por el callejón Soyermo nos dejará más cerca de las mochilas. El destrepe del callejón Soyermo nos lleva a un punto que en principio parece imposible descender sin hacer uso de la cuerda. Justo en este punto hay dos opciones: por la parte izquierda, en sentido del descenso, destrepamos con cuidado hasta que la verticalidad desaparece (unos siete metros); o bien por la parte derecha donde suele haber colocada una cuerda con nudos para ayudarnos en el destrepe, a la que tendremos que agarrarnos.

Bloque cimero del Pico de la Miel
 
Datos prácticos:

¿Cómo llegar a La Cabrera?

Desde Madrid hay que coger la Carretera de Burgos (A1) hasta la salida 57 en la que veremos la señal del pueblo de La Cabrera. En total unos 60 kilómetros. Enseguida entramos en la Calle de los Colegios, que seguiremos varios metros, hasta un callejón sin asfaltar a mano derecha (Calle de la Sierra), en la que dejamos el vehículo.

Desde aquí sube un camino que debemos seguir con tendencia hacia la derecha hasta un rellano desde el que sale un camino entre las jaras a la izquierda (hay que ir atentos porque es fácil pasárselo). Este camino enfila ya directo a la base del Pico de la Miel. Antes de llegar a la base el camino se bifurca en dos. Tomaremos el de la derecha, que se dirige hacia la base del Espolón Manolín, la Ezequiel, etc. Desde el vehículo hasta la base de las vías tardaremos unos 20 minutos.

Dificultad: 6a (IV+ por la entrada original), IV, V, V+, IV+, V+/A0 (6a).

Longitud: 215 metros.

Material: un juego de friends y otro de fisureros. Casco.

Más información:

- 100 Clásicas de España, deAlfredo Merino y José Luis Rubayo, publicada por Desnivel Ediciones, págs. 271-274.

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