HAUTE MAURIENNE - ALPES

Como ya viene siendo habitual en estas fechas festivas, nos juntamos un grupo de amigos y miembros de la SEA Peñalara, que, tras sucesivas altas y bajas de última hora, queda formado por Ignacio Fermín, José Antonio Sancho, Nuria García-Valcárcel, Raúl Montes y Pablo Parrón. También nos acompaña Carmen que aprovechará la semana para esquiar en las pistas de Bonneval-sur-Arc, encantador pueblecito de los Alpes franceses situado en la región de La Vanoise, en la frontera con Italia, donde comienza la travesía que Nacho ha diseñado con esmero.

La ruta propuesta contempla seis jornadas que en total suman unos 90 kilómetros de travesía con aproximadamente 7000 metros de desniveles positivos y otros tantos negativos y una altura máxima de 3637 metros, los mismos que mide el Albarón, la joya esquiable de la zona, aunque exige recorrer una arista de casi un kilómetro que pondrá el broche alpino al viaje.


Primera jornada (1 de abril de 2012). 1335 metros de ascenso (de los cuales unos 250 los hacemos en un remonte de la estación de Val d’Isère) y 1300 metros de descenso. Unas 8 horas muy tranquilos. Salimos del mismo pueblo de Bonneval-sur-Arc, justo al lado de la iglesia, para tomar el camino GR-5 que asciende entre las zetas de la carretera que va al Col de l’iseran, la más alta pavimentada de los Alpes y que permanece cerrada prácticamente ocho meses al año, en medio de la estación de Val d’Isère. Los primeros 300 metros de desnivel toca hacerlos con los esquís a la espalda por falta de nieve. En algún tramo encontramos pendientes moderadas con algo de patio hacia el hoyo que se forma al paso del Ruisseau de la Lenta y atravesaremos varios puentes incluso totalmente tapados por la nieve. El calor, que será la tónica la mayoría de las jornadas nos exigirá un esfuerzo físico más intenso.


La nota de la jornada la tenemos cuando un esquí despistado está a punto de acabar al fondo del arroyo en un breve descanso. De milagro queda clavado en la hierba justo al borde del precipicio y podemos recuperarlo. La cara que se nos quedó a todos era para verla, vaya susto.

Desde el Col d’Iseran se puede bajar directamente por las pistas de la estación hasta Le Fornet, el último de los pueblecitos que hay en la carretera de Val d’Isère, desde donde una navette gratuita de la estación nos lleva al mismo Val d’Isère. También se le puede echar algo de morro, como hizo Nacho, y pedir permiso para montar en el telesilla de seis plazas Leissières Express (que nos cede muy amable el encargado del remonte), que nos pasa al valle de al lado y permite bajar hasta la zona de remontes de la Solaise y directos hasta Val d’Isère por una pista roja de esas que revientan los cuádriceps después de la buena paliza que llevamos.

La estación es alucinante, está unida con Tignes y tiene 300 kilómetros de pistas. Queda anotada para una futura visita. Hemos reservado un par de habitaciones en un hotelito en La Reculaz, a 5 kilómetros de Val d’Isère. Un autobús que sale de la estación, en el centro del pueblo, nos lleva por tres euros el ticket a nuestro destino, punto de partida de la jornada de mañana, justo al comienzo del gran Lac du Chevril.

Segunda jornada (2 de abril de 2012). 1235 metros de ascenso (más otros 150 que hacemos en furgoneta) y 860 de bajada. Unas 8 horas con buenas paradas. El Hotel Les Seracs lo regenta un guía de montaña jubilado que nos informa bien sobre el trayecto hasta el Collado de Rhêmes-Golette, por el que pasaremos a Italia en dirección al Refugio Benevolo. Incluso se ofrece a subirnos en su furgoneta los 150 metros de desnivel que tenemos desde el hotel hasta el comienzo de la nieve. El camino empieza por encima del hotel y remonta entre las zetas de la carretera cubierta de nieve hasta una primera presa con un laguito en el que desemboca el Ruisseau de la Sassière. Por terreno más llano y ya de lleno en la alta montaña progresamos hasta el Lac de la Sassière, bastante más grande y totalmente helado, que superamos por su izquierda, en el sentido de la marcha. El terreno vuelve a tomar inclinación y se dirige decididamente hasta el Collado de Rhêmes-Golette (3102 m.).


Desde el collado, entre otras opciones se podría escalar la Pointe de la Traversière, a nuestra izquierda, pero el descenso al Refugio Benevolo (2285 m.) es incierto y empezamos a tirar de GPS para ir acercándonos lo antes posible al destino del día. Tras unas primeras palas muy buenas hay que ir atentos a un paso hacia la derecha que hay que intuir para localizar una canal a izquierdas que baja hacia el refugio. La total ausencia de gente en la zona nos hace dudar y finalmente damos con una inclinada canal desde la que ya divisamos el edificio, un buen desnivel en poco espacio que sólo podemos atrevernos a bajar gracias al estado de la nieve, muy reblandecida y en la que sería relativamente fácil pararse en caso de caída. Nada más llegar, el guarda nos está esperando y nos confirma que el camino que hemos elegido es un buen descenso que no debe hacerse con nieve dura. 


Tercera jornada (3 de abril de 2012). 1165 metros de ascenso y 1130 de bajada. Ocho horas que si no nos equivocamos pueden ser tranquilamente seis. Desde el refugio salimos en dirección sur y remontamos el torrente cercano por su lado izquierdo, en el sentido de la marcha, sin cruzar el puente que lo atraviesa. Seguir siempre en dirección sur hasta el Col de Bassagne (3108 m.), entrando de nuevo en Francia, desde el que se puede acceder a la Pointe de la Galise, totalmente esquiable y que requiere unos 200 metros de desnivel suplementarios. Por un malentendido en el refugio salimos disparados detrás de un grupo de franceses que supuestamente también van al Refugio Prariond. Cuando reparamos en el error nos vemos obligados a hacer un fatigoso flanqueo que nos exige un pequeño rapel hasta alcanzar otra vez el buen camino. Al final una gran vuelta por el valle italiano bastante aconsejable para aderezar la jornada. Desde el collado nos espera un buen descenso, pegados a la gran muralla de roca a nuestra derecha para evitar las invisibles grietas del glaciar hasta el Refugio Prariond (2324 m.), algo más empinado al final hasta casi acabar en el tejado del refugio.


Cuarta jornada (4 de abril de 2012). 1030 m. de ascenso y 590 de bajada. Seis horas. Salimos del refugio en dirección sureste, hacia el fondo del valle, ganando desnivel rápidamente hasta el Col du Montet (3185 m.). Los últimos metros se ponen técnicos y cuesta hacer zetas sobre la nieve helada por las imperceptibles huellas de descenso. Al otro lado encontramos mal tiempo, nieve podrida con piedras y una bajada de unos 45 grados que en los primeros metros hacemos con crampones y piolet de cara a la pared. También es posible hacer un pequeño rapel. Entre la niebla y casi sin huellas perdemos altura al amparo del GPS y el mapa hasta que después de varios mosqueos vemos en la nieve la señal que indica 15 minutos al Refugio du Carro (2759 m.). Hay que volver a poner pieles para remontar este último tramo con los esquís a la espalda a ratos por falta de nieve.
 

Quinta jornada (5 de abril de 2012). 1115 metros de ascenso y 1290 de descenso. Ocho horas y media con 30 cms. de nieve pesada recién caída. Después de varios días en los que se retrasa el mal tiempo ya no aguanta más y por la noche han caído entre 20 y 30 cms. de nieve borrando toda huella. Dos chicas francesas que salen muy temprano abren huella hasta el Col de Pariotes (3040 m.), el primero de la jornada, desde donde se puede subir alguna de las puntas del grupo del Levanna. La bajada es muy buena y ofrece distintas posibilidades siempre que no descendamos más allá de la cota 2600 m. donde deberíamos encontrar un poste clavado en la nieve. Comienza una delicada subida al Col de Trièves, normalmente por la derecha hasta un plateau menos inclinado que da paso a la parte superior. Vemos una huella por el centro de la pared y para evitar seguir abriendo nos dirigimos hacia ella. Sube hasta el collado por zetas muy pronunciadas con un tramo intermedio de unos 50 metros que exige subir con piolet y crampones y hacer un aseguramiento rápido al final en un paso con nieve inestable sobre rocas sólidas.   

Desde el collado divisamos un nuevo valle que tratamos de flanquear perdiendo la mínima altura hasta que se adentra en el Glaciar du Mulinet y llega al Col du Gran Mean (3214 m.). El tiempo mejora y podemos ver una amplia huella que baja de la Punta Francesetti y se dirige hasta el Refugio des Evettes (2590 m.). Buena bajada con un par de tramos bastante inclinados y un largo llaneo por el Plan des Evettes hasta el pie del refugio. No nos escapamos de poner pieles otra vez para acometer los 100 metros de desnivel suave que hay que remontar aunque la única fémina del grupo nos deja avergonzados pegándoselo a pelo.


Sexta jornada (6 de abril de 2012). 1220 metros de ascenso y 1985 de descenso. Ocho horas y media. El día amanece completamente despejado y sin nada de viento, perfecto para subir al Albarón aunque en mitad de la cresta se nos echarán las nubes durante un buen rato. El día comienza relajado con 100 metros de descenso por el mismo camino de llegada para volver a cruzar el Plan des Evettes, ahora en dirección sur, y empezar el ascenso por una pala muy inclinada buscando el terreno más asequible. En la parte alta hay que alejarse de los bloques de seracs trazando amplias zetas hasta llegar a la Selle del Albarón, a unos 3440 metros, donde comienza una estética cresta de casi un kilómetro y más de 200 metros de desnivel hasta la cima del Albarón (3637 m.), más fácil de lo que parece (PD-, II).


Desde la cima es fácil ver el Mont Blanc, el Gran Paradiso, y gran parte de la travesía realizada en estos últimos días pero se nos meten las nubes y preparamos rápidamente el rapel de unos 20 metros que nos deja en terreno esquiable, con 1800 metros de desnivel por delante en una trepidante bajada con resaltes y un corredor final muy inclinado (40 grados) hasta las pistas de la estación de Bonneval y Bonneval-sur-Arc, a 300 metros del mismo punto en el que comenzamos la travesía seis días atrás. Para el rapel hay instalado un parabolt con maillón. También puede usarse la cuerda fija que hay más a la izquierda protegiendo el camino de subida por esta vertiente, según condiciones. Este descenso es difícil y sólo aconsejable con nieve en buenas condiciones, va casi siempre en dirección noroeste. Como alternativa más sencilla puede bajarse en dirección suroeste, hacia el Refugio de Averole y Bessans. Una navette une los pueblos del valle hasta Bonneval-sur-Arc.


Datos prácticos: 

¿Cómo llegar a Bonneval-sur-Arc?

Desde La Jonquera seguimos hacia Valence, Grenoble, Albertville y Bonneval. Desde Madrid son 1406 kilómetros, salvo los últimos setenta, todo por autovía. Calcular en torno a las 15 horas.

Dificultad: físicamente exigente por la duración y la longitud de algunas jornadas. En todo caso se nos hizo especialmente dura por las altas temperaturas de algunos días y la pesada nieve primavera que nos castigaba con zuecos en las pieles. El descenso al Refugio Benevolo es complicado de encontrar y muy peligroso con nieve dura. La bajada del Col de Montet puede requerir un rapel de 10 metros o destrepar una corta canal de 45 grados. La subida al Col de Trièves normalmente se presenta algo delicada. La arista del Albaron es larga y entretenida, con pasajes muy estéticos y en general fácil. Tras un primer tramo con crampones se llega a un tramo de roca más empinado (no supera II) y al final otro tramo de unos doscientos metros casi llanos ya por nieve fácil. Rapel de 20 metros instalado en una laja con un parabolt (o cuerda fija unos metros abajo a la izquierda). Buenos descensos todos los días, el último espectacular y sólo aconsejable con buena nieve. No encontraremos la afluencia de esquiadores propia de otras travesías, de hecho en los refugios estábamos casi solos, con lo que hay que poner a prueba la orientación e ir preparados.

Desniveles: 

- Bonneval-sur-Arc-Val d’Isère por el Col de L’Iseran: +1335 (250 en remonte), -1300 
- La Reculaz-Refugio Benevolo por el Col de Rhêmes-Golette: +1235, -860   
- Refugio Benevolo-Refugio Prariond por el Col de Bassagne: +1165, -1130
- Refugio Prariond-Refugio du Carro, por el Col de Montet: +1030, -590. 
- Refugio du Carro-Refugio des Evettes, por los Col de Pariotes, Trieves y Gran Mean: +1115, -1290. 
- Refugio des Evettes-Bonneval-sur-Arc, haciendo cima en el Albaron: +1220, -1985.
- TOTAL: +7100, -7155.

Horarios: todos los días nos levantamos sobre las 7,00 h. para desayunar a las 7,30 h. y estar saliendo sobre las 8,30 h. El día del Albarón conviene madrugar una hora más. Todos los días unas ocho horas de actividad, salvo el día del Refugio du Carro (6 horas).

Material: piolet, crampones, arva, pala, sonda y casco. Un cordino de 30 metros como mínimo para cada tres. Algún tornillo de hielo. En todos los refugios hay zuecos y mantas o edredones para dormir. Sólo hay que llevar saco sábana y lo mínimo para la higiene personal. En Benevolo y Prariond encontramos agua del grifo y sólo en Prariond ducha con agua caliente. En Carro y Evettes las tuberías suelen estar congeladas.

Precios: para hacerse una idea de los precios en abril de 2012, ahí van algunas referencias:

- Botella de agua mineral Cristaline de litro y medio: 3,5 €.
- Lata de cerveza o cola 33 cl: 3 €.
- Bidón de agua de nieve derretida de 5 l en el Refugio du Carro: 2,5 €.
- Ducha de agua caliente en Refugio Prariond: 2,5 € (6 minutos).
- Hotel Les Seracs, La Reculaz: 50 €, alojamiento y desayuno.
- Aubergue-Hotel Do-Ré, Lanslebourg: 40 €, alojamiento y desayuno.
- Media pensión en los refugios: 45 € de media, incluyendo las cervecitas y algún vino para celebrar cada jornada.

Refugios:

- Hotel Les Seracs, La Reculaz.
- Aubergue-Hotel Do-Ré, Lanslebourg (Telf: 04 79 059030).

Más información:

- Desnivel nº 160, marzo 2000. Págs. 50-54.
- Alpes en esquís, Oriol Guasch Terré. Págs. 177-190. Desnivel Ediciones.

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