AMISTAD CON EL DIABLO - NARANJO DE BULNES

Aunque nunca he sido amigo de las afirmaciones categóricas, parece existir cierto consenso en que la vía abierta en agosto de 1980 por Alfredo Iñiguez y Christian Marín en la cara este del Naranjo de Bulnes es actualmente una de las mejores rutas de pared en caliza de los Picos de Europa, y probablemente de mucho más allá.

Si bien la dificultad es muy asequible, la exposición de algunos largos exige cierto instinto y sangre fría, atributos indispensables para disfrutar plenamente de la escalada, y es precisamente después de un verano genial en el que hemos escalado todo lo que hemos podido cuando Luis y yo entendemos que estamos en condiciones de pactar nuestra Amistad con el Diablo…, ¿no dicen por ahí que hay que tener amigos hasta en el infierno?


El día amanece fantástico y como hemos dormido cerquita, a las 8,00 h. ya estamos en marcha para hacer la aproximación desde el Collado de Pandébano hasta el Refugio de Urriellu (unas dos horas). Para acceder a la cara este del Naranjo no hace falta llegar hasta el mismo refugio, porque unos cientos de metros antes un hito marca el camino que sale hacia la izquierda y remonta la Canal de la Celada. En no más de una hora nos deja al pie del imponente muro que forma la pared este del Picu.

Es fácil localizar el pie de vía, justo en el centro de la pared, bajo un pequeño techo en forma de media luna hacia la izquierda, encima del cual se encuentra la primera reunión. El primer largo (III+) comienza por canalizos fáciles a la derecha del techo y luego con tendencia hacia la izquierda hasta llegar a la reunión (dos parabolts sin argollas). Se puede proteger bien y es sencillo. 35 metros.

Segundo largo (IV). Desde la reunión vemos claramente dos techitos por encima, el primero a unos 7 metros y el segundo bastante más arriba. Por placa de difícil protección se llega al primer techito, en el que se pueden colocar bien friends medianos. Se pasa por la derecha y se sigue, ya con más posibilidades para proteger, hasta el segundo techito, al pie del cual se encuentra la segunda reunión (dos parabolts sin argollas). 30 metros.


Tercer largo (IV). Yo estoy un poco cegato pero afortunadamente mi compañero ve bien la tercera reunión (dos parabolts sin argollas) y el tercer largo va recto hacia ella. 25 metros.

Hasta aquí la escalada es sencilla y los pasos que marcan la dificultad de los largos son bastante puntuales pero en los largos que siguen, con cien metros ya de buen patio, la escalada se pone tiesa.

El cuarto largo (V+) sale recto hacia un parabolt visible desde la reunión. Antes se puede colocar algún friend. Hay que continuar hasta otros dos parabolts seguidos que protegen bien el paso clave de la vía, una placa delicada. Por encima chapamos en un puente de roca y unos metros más con tendencia hacia la derecha para llegar a la reunión (dos parabolts sin argollas). 25 metros.


El quinto largo (V) exige serenidad para disfrutar de la escalada y visualizar los mejores agarres que ofrece la pared. Son unos 35 metros en los que sólo encontraremos tres parabolts. Aunque no es del todo imposible colocar algún seguro adicional será francamente difícil que nada entre a cañón con lo que hay que contar con posibles vuelos de más de quince metros. Desde la reunión divisamos un buril oxidado a unos seis metros, a la izquierda, y un parabolt reluciente a unos ocho metros, a la derecha. Dirigirse hacia el parabolt, porque el buril corresponde a otra vía (Capricho de Venus). Desde el parabolt seguimos ascendiendo, ahora con tendencia hacia la izquierda, hasta encontrar otro parabolt, a unos diez metros. Chapamos y damos unos pasos en travesía hacia la derecha para tirar recto por un muro con chorreras negras y bastantes agujeros hasta llegar al tercer parabolt (otros diez metros más o menos). Unos ocho metros más arriba y ligeramente a la derecha llegamos a la reunión (dos parabolts sin argollas).

Sexto largo (V). Desde la reunión se puede salir recto pero es más fácil y mejor si lo hacemos por la izquierda porque estos primeros metros no se pueden proteger, hasta un pequeño techo alargado en cuya base podemos colocar un par de friends. Pasamos el techo por la izquierda hacia un cordino en un puente de roca que ya veíamos desde la reunión. Seguir recto hacia el techo grande que parece marcar el fin de la pared. Salvo el puente de roca no encontraremos ningún seguro fijo en todo el largo que marque el camino y hay que ser fino intuyendo el itinerario y emplazando los friends que podamos. Reunión en dos espits. 40 metros expuestos.


El séptimo largo (IV) es de mera transición para enlazar con la vía Cepeda, que da salida al anfiteatro sur de la montaña. Desde la reunión hacemos una travesía fácil hacia la derecha hasta una oquedad evidente que superamos sin problemas por su parte más baja, a la derecha. Detrás encontramos un espolón también fácil por el que tenemos que subir hasta una buena repisa tras la cual aparece un muro vertical con una fisura. Hay que dar unos pasos hacia la derecha para evitar esta salida y detrás encontramos dos clavos para montar la reunión, común con la Cepeda. Si no nos despistamos al final el largo es bastante sencillo. Además se protege sin problema. 40 metros.


Octavo largo (IV+). Unos metros de placa fácil nos separan de un diedro-chimenea claro que sube hacia la izquierda. A unos tres metros de comenzar el diedro encontramos un clavo de la Cepeda que aún conserva restos de su pintura naranja original. El diedro se protege sin problema con friends medianos-grandes hasta otro clavo en su parte final. Salir del diedro y por placa también fácil seguir con tendencia a la derecha hasta una gran terraza en la que encontramos la reunión con clavos. 45 metros.

Noveno largo (6a). El último largo supera el famoso rompe pies, un diedro-bavaresa con mala caída que si no se toma en serio puede darnos un pequeño disgusto. Con un impulso nos montamos en un pequeño resalte desde el que alcanzamos el parabolt que actualmente protege el paso. Aunque no es excesivamente difícil, tampoco fácil, la roca esta pulidísima y no nos lo pensamos mucho. Metemos el pie derecho a modo de pedal en una de las cintas que habitualmente cuelgan del parabolt, nos impulsamos, colocamos un friend mediano lo más arriba que alcanzamos y en un visto y no visto estamos frente al agujero que da paso al anfiteatro sur y pone fin a las dificultades (algún clavo y puente de roca en este tramo). Los delgaditos pasamos sin problemas pero los fuertotes tendrán que hacer alguna contorsión. Nada más cruzar, a la derecha, encontramos la reunión con dos parabolts. 20 metros.


Quedan aún unos 250 metros de trepada (II) por el anfiteatro hasta la arista cimera del Naranjo y por ella, fácil, hasta la cumbre.

Como otras veces en este mismo punto, nos abrazamos, damos vueltas hasta marearnos sin poder dejar de mirar hacia todos los puntos cardinales, incapaces de detenernos en la vista más bella pues todas son excepcionales, y nos resignamos a tener que regresar al valle hasta la próxima ocasión. ¡Hasta la próxima Naranjito!


Para bajar destrepar por el camino de subida hasta un hito en la arista que marca el inicio de la canal de descenso por la cara sur. Con cuidado de no tirar piedras destrepamos la canal (III) hasta ver la brillante cadena del primer rápel de la cara sur. Con cuerdas de sesenta metros podemos hacer un primer rápel hasta la siguiente instalación, donde montamos el segundo rápel sin parar en la siguiente reunión porque da de sobra para llegar hasta la siguiente reunión. Un último rapel de 60 metros nos deja al pie de la cara sur del Picu.

En una hora aproximadamente recogemos y bajamos la Canal de la Celada hasta el refugio, ansiosos por despejar la sed en el agua fresquita que aun en septiembre brota con alegría en la fuente anexa. Comemos algo y en otra hora larga y casi al trote estamos en Pandébano con la guía de Picos en la mano para ver qué toca mañana.

Actividad realizada el 8 de septiembre de 2011 por Luis Martínez y Pablo Parrón.

Datos prácticos:

Acceso: Desde Arenas de Cabrales sale la carretera que lleva a Sotres y Tresviso. Pasa por la estación del funicular que sube a Bulnes. Antes de llegar a Sotres sale una pista de tierra a la derecha que señala dirección Urriellu. En unos kilómetros tomamos el desvío a la derecha y sólo queda seguir hasta llegar a una valla. Desde aquí sale el camino al refugio.

Dificultad: III+, IV, IV, V+, V, V, IV, IV+, 6a (IV+/A0).

Longitud: 280 metros, más otros 250 de trepada por el anfiteatro.

Horarios: Dos horas desde el coche hasta el refugio. Una hora hasta el pie de vía por la Canal de la Celada. Entre cuatro y cinco horas para la vía. Una hora el descenso por los rápeles de la cara sur. Una hora y media de vuelta al coche. En conjunto, con descansos y paradas, unas diez horas.

Material: Hay que llevar unas doce cintas, un juego de friends y fisureros, cintas para reuniones y puentes de roca. Casco. Las cinco primeras reuniones están equipadas con dos parabolts sin argollas. Las cuatro restantes con espits y clavos. Los pasos clave están bien protegidos (dos parabolts seguidos en el V+ del cuarto largo, y un parabolt en el paso del rompe pies del último largo, que protege la caída pero no lo suficiente para evitar una posible torcedura o esguince). En los largos expuestos, el quinto cuenta con tres parabolts; el sexto no tiene ningún seguro aunque sí algún puente de roca.

Más información:

- Desnivel nº 289, julio/agosto 2010. Págs. 86-87. Naranjo de Bulnes. Cara Este. Amistad con el Diablo. La clásica. Reseña de Raúl Lora que aconsejamos encarecidamente. Pocas veces una reseña nos ha sido tan útil para hacer una vía.
- Desnivel nº 214, agosto 2004. Especial Naranjo, 100 años.
- Desnivel nº 132, septiembre 1997. Especial el Picu, Naranjo de Bulnes.
- Cordillera Cantábrica. Escaladas selectas en roca, de Miguel Angel Adrados. Adrados Ediciones. Págs. 64-65.

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