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EZEQUIEL - PICO DE LA MIEL - LA CABRERA

La vía Ezequiel al Pico de La Miel fue abierta en el año 1969 por Ezequiel Conde y J. Domingo. En la actualidad se considera como la clásica de las clásicas y probablemente sea la ruta sin equipar más repetida en nuestro país. Con un trazado lógico, variado y peculiar nos hará disfrutar en todos y cada uno de sus largos. Se trata del típico recorrido que hará las delicias de los primerizos creando una afición que durará muchos años, y que los escaladores más experimentados repetirán con gusto a lo largo de su vida disfrutando siempre como el primer día. Y es que, en su grado, es una vía sencillamente magnífica.

Las desventajas de una ruta tan repetida son evidentes: el desgaste de la roca exige precaución en algunos puntos y la continua afluencia de cordadas hará que difícilmente estemos solos y haya que pedir la vez en cuanto lleguemos al pie de vía. Además hay que tener en cuenta que la Ezequiel sólo se puede escalar cinco meses al año, desde agosto hasta diciembre, por nidificación de buitres, y esta es una restricción que todos debemos tomarnos muy en serio, por el futuro de la escalada y por la conservación del medio natural en que podemos disfrutarla.

Aunque en la Ezequiel sólo encontraremos equipadas las reuniones, la escalada puede realizarse perfectamente prescindiendo de ellas y montándolas nosotros mismos. Realmente, salvo la primera reunión, el resto coinciden con las de la vía Emilio con lo que frecuentemente las encontraremos ocupadas y además están situadas unos metros a la derecha de la vertical de nuestro recorrido. En algunos puntos encontraremos friends atrapados en la roca que también podremos utilizar, muestra clara del elevado número de cordadas que la frecuentan.

Para alcanzar el pie de vía debemos subir por el camino que sale por detrás de la gasolinera que hay junto al Restaurante del Cancho del Aguila hasta llegar a una bifurcación cercana a la pared en la que debemos tomar el camino de la derecha para alcanzar la repisa en la que comienza la vía.

El primer largo (IV-) comienza por la ancha fisura que se forma entre una laja adosada gigante y la pared principal, y que asciende hacia la izquierda. Es sencillo y se puede proteger con algún friend de buen tamaño. Aunque nos quedará a mano alguna chapa no hay que dejarse llevar ya que pertenecen a otras vías. Al final del diedro hay que hacer una sencilla travesía hacia la izquierda y alcanzamos la reunión (dos parabolts con argollas), en una repisa muy cómoda. El largo es cortito, unos 15 metros.

El segundo largo (IV) comienza saliendo por la izquierda de la reunión para alcanzar un pequeño nicho desde el cual remontamos recto, con un pasito delicado de entrada que enseguida da acceso a una veta blanquecina que poco a poco va perdiendo verticalidad y se convierte en una sencilla escalera muy agradable de trepar. La reunión puede montarse en la instalación que encontramos a nuestra derecha unos metros antes de llegar a la base de la cueva por la que transcurre el siguiente largo, o también laceando algún bloque justo en la entrada de la cueva. Pueden hacerse los dos primeros largos en uno sólo sin mayor problema con cuerdas de 50 metros.

El tercer largo (IV+) es el más característico de la vía. Es divertido, curioso y otorga al recorrido un carácter peculiar, además de un plus de dificultad que siempre agradará a los más inquietos. En muchas reseñas ya se gradúa sin complejos como un posible V. Sin ser difícil, la roca está tan lavada que exige atención, sobre todo en los primeros metros para evitar una caída sobre el asegurador. Se protege perfectamente con friends medianos o fisureros, en su parte más difícil exige una buena colocación de cuerpo y extremidades, y es más larga de lo que parece. El recorrido es evidente en busca de la luz que nos marca la salida de la cueva. Podemos montar la reunión en la instalación equipada que encontraremos a la derecha o, si estuviera ocupada, laceando algún bloque. Atención, si ha llovido y la cueva permanece mojada subir por dentro puede ser bastante complicado. Siempre existe la posibilidad de hacer este largo por la preciosa fisura que sube por la derecha de la cueva, perteneciente a la vía Emilio y mucho más asequible de lo que aparenta (V), aunque ciertamente más mantenida que el tramo de la cueva.

El cuarto largo (IV+) sigue por la fisura grande y evidente que tenemos justo encima de la cabeza. Tras unos diez metros, aunque podría seguirse por la fisura hasta el final, tradicionalmente se dan un par de pasos a la izquierda para tomar un espoloncillo plagado de setas. Se trata de un largo con mucho ambiente, buenas presas en todo momento, y fácilmente protegible con friends medianos. Al terminar el espolón sigue un fácil diedro unos metros hasta encontrar a nuestra izquierda la instalación para montar la reunión. También podemos montar la reunión con friends en el mismo diedro o nada más terminar el espolón.

Queda un último largo (IV) que aún reserva alguna sorpresa. Los habituales de la escalada en el Pico de La Miel estarán acostumbrados a trepar entre bloques sencillos al final de muchas vías hasta llegar a la cima. En el caso de la Ezequiel este último tramo debe considerarse un largo más ya que, aunque la dificultad media sea III, es más largo que la habitual trepada entre bloques de otras vías y en varios puntos tiene pasitos puntuales de IV en los que una caída sin encordar puede ser muy peligrosa. La reunión tendremos que montarla al finalizar las dificultades. Si queremos hacer cima en el Pico de La Miel sólo tendremos que caminar hacia la izquierda y en un minuto estaremos en lo más alto.

Para el descenso, lo más recomendable es bajar por el Callejón Soyermo, a la derecha según llegamos a la última reunión, aunque sino lo conocemos y dado que es obligado hacer un destrepe algo delicado (IV) de unos cinco metros, en el que nunca podremos saber de antemano si encontraremos una cadena, escalones, una cuerda o nada, también podemos bajar por el caminito que desciende por la vertiente izquierda del Pico de La Miel en el que no encontraremos sorpresas. Esta segunda opción, sin embargo, nos obliga a recorrer toda la base de la pared para volver a las mochilas, aunque en la práctica tampoco es que suponga mucho más tiempo que por el destrepe del Callejón.

Actividad realizada el 9 de noviembre de 2021, por Beatriz Peña, Luis González y Pablo Parrón.


Datos prácticos:

Acceso: Desde Madrid hay que coger la Carretera de Burgos (A1) hasta la salida 57 en la que veremos la señal del pueblo de La Cabrera. En total unos 60 kilómetros. Enseguida entramos en la Calle de los Colegios, que seguiremos varios metros, hasta un callejón sin asfaltar a mano derecha (Calle de la Sierra), en la que dejamos el vehículo. También es posible seguir por la A1 hasta la salida 60 y aparcar en el bar-restaurante del Cancho del Aguila, opción cada vez más habitual.

Desde aquí sube un camino que debemos seguir con tendencia hacia la derecha hasta un rellano desde el que sale un camino entre las jaras a la izquierda (hay que ir atentos porque es fácil pasárselo). Este camino enfila ya directo a la base del Pico de la Miel. Antes de llegar a la base el camino se bifurca en dos. El de la derecha se dirige hacia el callejón Soyermo y debe tomarse para acercarse a la base de las vías Ezequiel, Espolón Manolín, etc. El de la izquierda hasta la base de la vía Piloto y al sector suroeste del Pico de la Miel. Si hemos aparcado en el bar de camioneros del Cancho del Águila, al que se entra directamente tomando la salida 60 de la A1, emprendemos la subida por el caminito que sale desde las inmediaciones de la gasolinera y sube hasta la base del Pico de la Miel, tomando los desvíos hacia la derecha, hasta llegar a la gran repisa en la que comienza la vía Ezequiel.

Dificultad: IV-, IV, IV+, IV+, IV.

Longitud: 130 metros aprox.

Horarios: Unos 20 minutos desde el coche al comienzo de la escalada, la vía se hace de sobra en un par de horas aunque debido a la frecuente masificación puede que tardemos algo más. Diez minutos para descender desde la cima del Pico de la Miel hasta las mochilas.

Material: es una vía muy clásica en la que los fisureros van bien. Con un puñado de friends medianos será suficiente. Casco. Aunque todas las reuniones, salvo la última, están preparadas, conviene llevar alguna cinta larga para lacear bloques y evitar acumulaciones. Todas las reuniones se pueden montar con nuestro propio material perfectamente.

Más información:

- Clásicas de la Zona Centro, de Daniel Alcojor, págs.70-73. Desnivel Ediciones.
- Croquis de escaladorescabrera.com 
- Excelente croquis en la web Viaclasica.com.

 

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